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VIDA SELVAJE

LOS LEOPARDOS DE AMUR, EN PELIGRO DE

EXTINCIÓN

A four-week-old Amur leopard baby is presented to the public for the first time at an animal park in Hodenhagen, northern Germany

De RT/ MSK

Los leopardos de Amur, especie de la que tan solo quedan varias decenas de ejemplares en el planeta, corren el peligro de extinción.

Cada uno de estos felinos representa un inapreciable tesoro y no solamente para los zoólogos, sino para toda la humanidad. Y es que en el planeta quedan solo varias decenas de animales de esta especie. Los leopardos de Amur aún corren peligro de extinción. Sin embargo, los zoólogos subrayan los crecientes éxitos en su reproducción.

“Según estimaciones obtenidas con ayuda de fototrampas, las organizaciones de defensa de la naturaleza contabilizan en 40 o 50 la cantidad de leopardos. Su número crece y es un avance”, explicó Vladímir Aramiliov, especialista del Instituto de Geografía del Océano Pacífico de la Academia de las Ciencias de Rusia.

Durante años, los biólogos instalaron en los bosques las fototrampas, además de investigar sus huellas. Este fue el único modo de calcular el número de ejemplares. Este año, los zoólogos tuvieron por primera vez la posibilidad de filmarlos con una nueva técnica que suministra una gran cantidad de datos vitales sobre estos animales. La cámara se instala en los árboles a una altura suficiente como para que el carnívoro aparezca en la imagen.

“Es una vieja senda que antes se usaba para transportar leña. Ahora está cubierta por arbustos ralos, pero para los animales resulta mucho más cómodo andar por espacios abiertos que por lo más espeso del bosque”, señaló el ecologista Serguéi Aramiliov.

Para comprobar que todo esté colocado correctamente, los mismos especialistas las prueban poniéndose en el papel de la fiera. Tras estudiar la cinta, los zoólogos determinan por las manchas de la piel si el leopardo ya había sido grabado antes o no. De esta forma saben cuántos nuevos animales aparecieron.

Los científicos fijan las cámaras no solo con cinturones, sino además con cuerdas metálicas. Las precauciones protegen los artefactos de los animales pero no de los humanos. Por eso cada año los científicos explican a los residentes locales que las cámaras son totalmente inútiles ya que no pueden encenderse sin un control remoto especial.

Los datos conseguidos con ayuda de estos aparatos dan una nueva esperanza a los defensores de esta hermosa especie para que no se conviertan en un nuevo compendio de una enciclopedia con la marca extinto.