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08.01.2.011

Mario Vargas Llosa tiene faltas lingüísticas

“garrafales”, aseguró Martha Hildebrandt

“Se los digo, premio Nobel y todo”, dijo la académica, quien atribuyó estos errores a una formación escolar “mediocre”

De El Comercio, PE

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Autoproclamada “políticamente incorrecta”, la lingüista y legisladora fujimoristaMartha Hildebrandt no dudó en recordarnos que nadie ni nada es perfecto. Esta vez se valió de la obra del premio Nobel Mario Vargas Llosa para refrescarnos la memoria, al asegurar que en los libros del máximo escritor peruano ella ha encontrado “faltas garrafales”.

La polémica congresista aseguró que estos errores son “desde el punto de vista de cultura linguística, y se las digo, premio Nobel y todo”, aseveró en entrevista al diario Perú 21.

Eso sí, Hildebrandt Treviño aseguró que estas fallas no hacen mella a la trayectoria de Vargas Llosa pues, asegura, “el genio no tiene nada que ver con la gramática”.

¿Y cuál es el origen de estos errores? “Tuvo una formación mediocre, en escuelitas de Cochabamba y Piura”, arremete Hildebrandt.

Mario Vargas Llosa estudió sus primeros años escolares en la ciudad boliviana y la piurana, época que siempre ha destacado como una de las más importantes de su vida.

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El fin del petróleo

16.10.2.010


13-10-10 Por Gustavo Duch

Son muchas las conjeturas que se hacen respecto a cuándo nuestra civilización alcanzará el cénit del petróleo, es decir, cuánto tiempo nos queda hasta llegar al punto en el cual la extracción de petróleo alcanza un máximo y empieza su descenso definitivo. Algunas opiniones exponen que ya hemos alcanzado esa fecha, que ya hemos superado el techo. Otras son más optimistas y sitúan este momento en el cercano año 2030.

La polémica al respecto aparece y reaparece a la espera de disponer de datos suficientemente claros, fiables y libres de intereses, que en este campo son demasiados. Por ejemplo, estos días –explica el diario británico The Guardian–, al averiguarse que los ministros del Gobierno han estado intercambiando puntos de vista con la industria y la comunidad científica sobre el cénit del petróleo, se han disparado las especulaciones sobre una posible crisis de oferta. O cuando el pasado mes de mayo el investigador Lionel Badal, en comparecencia ante la Comisión Europea, presentó sus dudas acerca de la fiabilidad de las previsiones de la disponibilidad mundial de petróleo realizadas por la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

Pero, como dice Manuel Casal Lodeiro, activista y fundador de la asociación Véspera de Nada, en estos temas “la fecha exacta en realidad no tiene demasiada relevancia: la cuestión realmente crítica es que es un hecho irreversible”. El petróleo no es infinito. La extracción de petróleo –después de superar el cénit– será cada vez menor, de peor calidad y con costes energéticos cada vez mayores. Hoy en día gastamos un barril de petróleo para extraer 10 barriles, pero –y aquí los expertos coinciden– esta tasa continuará disminuyendo progresivamente.

Entonces, más allá de la discusión del cuándo, convendría concentrar nuestras energías (que de eso estamos hablando) en cómo afrontar una realidad pos petrolera. ¿Tendremos más dificultades para nuestra movilidad? ¿En qué estado de desarrollo se encontrarán las energías alternativas? Y, sobre todo, ¿tendremos capacidad para alimentarnos todos en el planeta? Porque, aunque la mayoría no veamos la relación directa, si no cambiamos nada, una de las repercusiones más graves del agotamiento del petróleo la sufrirá nuestro modelo de agricultura y alimentación. Existen dos factores para hacer dicha afirmación.

Primero, nos hemos dotado de un modelo mayoritario de producción de alimentos dependiente del petróleo. En aras de supuestos rendimientos se instalan regadíos (con sistemas de bombeo) en tierras de secano y bajo cielos de plástico, que también es petróleo. Tenemos granjas de animales en Europa a las que la totalidad de su alimentación les llega por barco o avión desde el Cono Sur Latinoamericano. Se practica una agricultura torpedeada por pesticidas, herbicidas y fertilizantes, todos ellos derivados de combustibles fósiles. El uso de la maquinaria (tractores, segadoras, etc.), que han sido un alivio para el trabajo en el medio rural, se ha sobredimensionado, lo que representa también un alto coste de combustible. Sumando estos y otros gastos energéticos resulta que hoy en día para producir una caloría de alimento, se consumen 10 calorías de energía fósil.

El segundo y más patente tiene que ver con el modelo de distribución y comercialización que la globalización ha ido conformando: se incrementa el kilometraje de nuestra comida, por un lado, y por otro se centraliza en cadenas de distribución, de forma que la dependencia del transporte, la congelación, empaquetado, refrigeración, etc. (todo, gastos energéticos) se convierten en subyugación.

Deberíamos interiorizar de alguna manera la fragilidad del sistema alimentario. Nuestra alimentación ha sido diseñada en base a la suposición de disponibilidad energética ilimitada y barata, hasta el punto de que los costes energéticos (la otra cara de la moneda de los costes ecológicos) nunca han representando un porcentaje significativo en el precio final al consumidor. ¿Cómo podemos comprar una piña de Costa Rica por un euro? La energía, hasta ahora, ha costado muy poco, igual que poco o nada habrán recibido las personas que han cultivado y cosechado estos alimentos.

Después del cénit, con menos petróleo y más caro, podríamos optar por reducir nuestros viajes low cost, pero seguro que querremos seguir alimentándonos. Para ello, o bien aguardamos paciente e inconcientemente un milagro tecnológico, o exigimos que se adopten ya medidas de reconversión de nuestra alimentación en torno a la autosuficiencia de las fincas agroganaderas (modernizadas con tecnologías apoyadas en saberes y experiencias tradicionales y agroecológicos) fuertemente relacionadas con las comunidades más cercanas para favorecer el consumo de proximidad. Algunos países ya apostando por esta vuelta a la comida local, como Escocia, cuyo Parlamento aprobó en 2008 una resolución en apoyo a las cadenas de suministro local para asegurar la alimentación de su población. De momento en nuestro país, vamos por detrás: desde el pasado 24 de junio, el Gobierno tiene pendiente responder a una pregunta presentada por Izquierda Unida sobre el cénit del petróleo y las posibles manipulaciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

Para los productores, dice Manuel Casal, “una reconversión puede que se vea como una reducción de los ingresos, pero si lo hacemos con buen criterio la reducción de los costes compensará esos menores ingresos”. Como consumidores tendremos que modificar algunos hábitos, pero la ganancia es clara: mantener la despensa llena y con buenos alimentos. www.ecoportal.net

Gustavo Duch es coordinador de la revista ‘Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas’

Gustavo Duch Guillothttp://gustavoduch.wordpress.com

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Cambio Climático: La COP16 en Cancun, ¿un fracaso anunciado?

La tan esperada Convención Marco de Naciones Unidas de Cambio Climático, a llevarse a cabo en Cancun, del 29 de noviembre al 10 de diciembre, tiende cada día más convertirse en un fracaso, tal como sucedió con su antecesora la COP15 efectuada el año pasado en Copenhague.

En la tercera y penúltima reunión intersecsional de cambio climático, efectuada el pasado agosto en Bonn, sacó a relucir las argucias con que los países desarrollados utilizan lagunas jurídicas para evadir sus compromisos, y de esta forma poder aumentar sus emisiones en un 8%, en vez de recortarlas de un 30 a 40% para el 2020 como se esperaba con los acuerdos obtenidos previamente. Muchos países ricos no necesitarán hacer recortes en sus emisiones, para estar dentro del marco legal del acuerdo negociado en las conversaciones de Bonn (1).

La flamante nueva Secretaria de la ONU para el cambio Climático, Cristina Figueres al ser entrevistada durante un encuentro sostenido con delegados de la Sociedad Civil en el transcurso de la reunión de Bonn, expuso que durante la COP 16 “debemos evitar cometer nuevamente los errores de Copenhague… un serio problema que tuvimos en Copenhague fue que todos queríamos un acuerdo legalmente vinculante… En Copenhague el nivel de ambición no era realista en relación a lo que era alcanzable; nuestro nivel de ambición en Cancún debe ser realista en relación a lo que es alcanzable…” (2).

Igualmente la Ministra de Relaciones Exteriores de México señaló en días pasados (3 de septiembre) que el éxito de la COP16 no se puede medir con el hecho de obtener un acuerdo vinculante, indicando que los negociadores se están enfocando en lograr acuerdos en cuestiones de menor importancia.

El fracaso en el senado de Estados Unidos de pasar una nueva Ley de Energía y Clima, es clave en el proceso de la COP16, ya que Estados Unidos debería presentar objetivos concretos en cuanto a topes en las emisiones de gases de invernadero, lo cual prácticamente se ha desvanecido.

Desafortunadamente los Republicanos se oponen a la Ley de Energía y Clima, incluso muchos Demócratas no quieren arriesgar sus curules ante la elección que se efectuará a mediados de noviembre. La temática de cambio climático se ha convertido a través de los medios de desinformación, en especial los relacionados con el Magnate Keith Rupert Murdoch, en un tema controversial, donde una buena parte de la población estadounidense rehuye a creer en la problemática del calentamiento global.

Estados Unidos se encuentra como país cautivo de un grupúsculo de empresarios petroleros y del imperio de Murdoch, el que abiertamente desconoce la existencia del cambio climático y su estrecha conexión con el derroche de combustibles fósiles.

A principios de septiembre (2010) tuvo lugar en Suiza una reunión sobre el denominado Fondo Verde, donde 45 naciones trataron de darle un arranque a dicho fondo, esperando concretar la promesa de Us 30 billones, para una supuesta ayuda a los países más afectados por el cambio climático. Según la Sra. Figueres estos fondos son críticos para construir la confianza entre países ricos y pobres, la que fue deteriorada en Copenhagen (3).

Desafortunadamente los mecanismos de recolección y manejo de los Fondos Verdes no está nada claro. Pero lo sí es obvio, es la relación neocolonial entre los grandes aportadores de emisiones y los países más pobres del planeta: los del norte contaminan y los del sur sufrimos las consecuencias.

La Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático efectuada en Bolivia en abril de este año, recalcó una vez más, las enormes disparidades existentes en cuanto a las emisiones y de como los Fondos de Carbono manejados por Naciones Unidas son una trampa para los pueblos indígenas del planeta que se ven acosados por los estados-nacion y el Banco Mundial, institución financiera que controla la distribución de los fondos del Programa para la Reducción de Emisiones y Deforestación y Degradación de la Foresta REDD y los mecanismos de Desarrollo Limpio (MLD).

De forma tardía, tres meses antes de la COP16, a instancias del gobierno de Holanda se abrió una pagina en Internet, denominada Fast Start Finance (Acelerar el Inicio del financiamiento) (4), con el objetivo de darle seguimiento a los aportes de los países ricos al Fondo verde. El encabezamiento de la pagina, esta enmarcada con una frase de Nan Kin Moon, Secretario de Naciones Unidas: “Una clara evidencia es necesario antes de Cancun en donde fondos iniciales deben comenzar a fluir en el 2010”. En la pagina dedicada a los países receptores, señala que hasta la fecha no hay ningun programa establecido.

Mientras tanto Rusia arde, Paquistán y China sufren de deslaves e inundaciones, las sequías en el Niger y el Sahel conllevan a hambrunas, Centroamérica padece de un inusitado ciclo de lluvias, la capa de hielo del Ártico se derrite a una velocidad vertiginosa y la temperatura de los océanos que se ha venido registrando en los últimos 130 años señaló a julio de este año, como la temperatura más alta hasta la fecha (5).

No obstante la crisis existente, parece ser que la ausencia de un liderazgo político en cuanto al cambio climático, por parte de los países ricos y de muchas de sus colonias, dejan un vacío de maniobra que a pesar de las buenas intenciones y propuestas provenientes del sur, los países ricos sucumben en la autocomplacencia y la negación de una problemática que exige cambios de comportamientos y patrones de consumo inmediatos.

La COP16 debe convertirse otra vez en la oportunidad de sobrepasar la retórica y de comenzar de una vez por todas a buscar soluciones concretas, y todo indica que se va a diluir en cortinas de humo enmarcadas en mecanismos capitalistas que producirán réditos económicos a la pequeña minoría de siempre y catástrofes para el resto de la humanidad. www.ecoportal.net

La Ceiba, Atlantida 16 de Septiembre 2010

Organización Fraternal Negra Hondureña. OFRANEH
www.ofraneh.org/

Referencias:

(1) http://www.guardian.co.uk/environment/2010/jun/09/…

(2) http://www.humboldt.org.ni/blog/2010/08/09/…

(3) http://www.planetaazul.com.mx/www/2010/09/04/…

(4) http://www.faststartfinance.org/

(5) http://www.noaanews.noaa.gov/stories2010/…

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«Não há provas de mão humana nas alterações climáticas»

Geólogo da Universidade do Minho diz que houve alterações climáticas no planeta

O geólogo da Universidade do Minho José Brilha disse esta segunda-feira, em Braga, que não há dados científicos suficientes para provar que se esteja a verificar um aumento da temperatura média do planeta.

«Ainda não há dados para dizer que há alterações climáticas permanentes que tenham como causa a acção humana», afirmou em declarações à Lusa.

O cientista falava no final da conferência do geólogo sueco Nils- Axel Morner, que tem sido um dos principais defensores mundiais da tese de que não há provas bastantes para demonstrar que a terra enfrenta alterações climáticas permanentes.

O cientista sueco, que abriu o VIII Congresso Nacional de Geologia que começou em Braga, defendeu ainda, na sua alocução, que a tese do risco do aumento do nível do mar, que poria em perigo as zonas costeiras, também não está provada cientificamente.

O especialista desenvolveu a ideia com base nos estudos que realizou em diversas zonas costeiras do mundo, feitas ¿ frisou ¿ «no terreno e não apenas em computador».

José Brilha partilha da tese de Axel Morner: «como geólogo o que digo é que sempre houve alterações climáticas no planeta, em que o clima era mais quente ou mais frio, e as rochas e os fósseis mostram-nos isso».

Acentua que a maioria dos geólogos pensa que «não há dados suficientes, ainda, para se poder dizer que se esteja a registar um aumento da temperatura média do planeta, e que esse aumento seja originado pela actividade humana».

Defende que «são precisos muitos mais dados, e ao longo de muito tempo para se estabelecerem tendências».

«Aquela polémica do climategate veio demonstrar que a ideia central passada nos media é um bocado alarmista, pois, quando vemos os dados com cuidado verificamos que não há suporte para afirmar aquele tipo de coisas», observa.
Para o investigador, «ninguém sabe se o que está a acontecer são coisas naturais, pontuais ou se são tendências, pois não há dados científicos credíveis».

José Brilha sublinha que os geólogos não dizem que tal não possa estar a suceder mas insiste em que «faltam dados, para dizer, sem qualquer margem para dúvida, que é a poluição que está a causar este tipo de transformações».

Apesar das reservas que manifesta à tese das alterações climáticas, José Brilha assinala que se deve «aproveitar o alarmismo à volta das alterações climáticas para convencer a sociedade em geral que temos de ter uma outra postura face ao planeta, de poupar recursos que são escassos, de tentar poluir menos e reduzir emissões».

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Por um Código da Biodiversidadehttps://i2.wp.com/www.cocfranca.com.br/images/2009/biodiversidade.jpg


Por Aziz Ab’Saber*
Geógrafo e professor emérito da USP

Em face do gigantismo do território e da situação real em que se encontram os seus macro biomas – Amazônia Brasileira, Brasil Tropical Atlântico, Cerrados do Brasil Central, Planalto das Araucárias, e Pradarias Mistas do Brasil Subtropical – e de seus numerosos mini-biomas, faixas de transição e relictos de ecossistemas, qualquer tentativa de mudança no “Código Florestal” tem que ser conduzido por pessoas competentes e bioeticamente sensíveis.

Pressionar por uma liberação ampla dos processos de desmatamento significa desconhecer a progressividade de cenários bióticos, a diferentes espaços de tempo futuro. Favorecendo de modo simplório e ignorante os desejos patrimoniais de classes sociais que só pensam em seus interesses pessoais, no contexto de um país dotado de grandes desigualdades sociais.

Cidadãos de classe social privilegiada, que nada entendem de previsão de impactos. Não tem qualquer ética com a natureza. Não buscam encontrar modelos técnico-científicos adequados para a recuperação de áreas degradadas, seja na Amazônia, seja no Brasil Tropical Atlântico, ou alhures. Pessoas para as quais exigir a adoção de atividades agrárias “ecologicamente auto-sustentadas” é uma mania de cientistas irrealistas.

Por muitas razões, se houvesse um movimento para aprimorar o atual Código Florestal, teria que envolver o sentido mais amplo de um Código de Biodiversidades, levando em conta o complexo mosaico vegetacional de nosso território.

Remetemos essa idéia para Brasília, e recebemos em resposta que essa era uma idéia boa mas complexa e inoportuna (…). Entrementes, agora outras personalidades trabalham por mudanças estapafúrdias e arrasadoras no chamado Código Florestal.

Razão pela qual ousamos criticar aqueles que insistem em argumentos genéricos e perigosos para o futuro do país. Sendo necessário, mais do que nunca, evitar que gente de outras terras sobretudo de países hegemônicos venha a dizer que fica comprovado que o Brasil não tem competência para dirigir a Amazônia (…).

Ou seja, os revisores do atual Código Florestal não teriam competência para dirigir o seu todo territorial do Brasil. Que tristeza, gente minha.

O primeiro grande erro dos que no momento lideram a revisão do Código Florestal brasileiro – a favor de classes sociais privilegiadas – diz respeito à chamada estadualização dos fatos ecológicos de seu território especifico.

Sem lembrar que as delicadíssimas questões referentes à progressividade do desmatamento exigem ações conjuntas dos órgãos federais específicos, em conjunto com órgãos estaduais similares, uma Polícia Federal rural, e o Exército Brasileiro.

Tudo conectado ainda com autoridades municipais, que tem muito a aprender com um Código novo que envolve todos os macro-biomas do país, e os mini-biomas que os pontilham, com especial atenção para as faixas litorâneas, faixas de contato entre as áreas nucleares de cada domínio morfoclimático e fitogeográfico do território. Para pessoas inteligentes , capazes de prever impactos, a diferentes tempos do futuro, fica claro que ao invés da “estadualização”, é absolutamente necessário focar para o zoneamento físico e ecológico de todos os domínios de natureza dos país.

A saber, as duas principais faixas de Florestas Tropicais Brasileiras: a zonal amazônica e a azonal das matas atlânticas o domínio dos cerrados, cerradoes e campestres: a complexa região semi-árida dos sertões nordestinos: os planaltos de araucárias e as pradarias mistas do Rio Grande do Sul, alem de nosso litoral e o Pantanal Mato-grossense.

Seria preciso lembrar ao honrado relator Aldo Rabelo, que a meu ver é bastante neófito em matéria de questões ecológicas, espaciais e em futurologia – que atualmente na Amazônia Brasileira predomina um verdadeiro exército paralelo de fazendeiros que em sua área de atuação tem mais força do que governadores e prefeitos.

O que se viu em Marabá, com a passagem das tropas de fazendeiros, passando pela Avenida da Transamazônica, deveria ser conhecido pelos congressistas de Brasília, e diferentes membros do executivo. De cada uma das fazendas regionais passava um grupo de cinqüenta a sessenta camaradas, tendo a frente em cavalos nobres, o dono da fazenda e sua esposa, e os filhos em cavalos lindos.

E, os grupos iam passando separados entre si, por alguns minutos. E , alguém a pé, como se fosse um comandante, controlava a passagem da cavalgada dos fazendeiros. Ninguém da boa e importante cidade de Marabá saiu para observar a coluna amedrontadora dos fazendeiros. Somente dois bicicletistas meninos, deixaram as bicicletas na beira da calçada olhando silentes a passagem das tropas. Nenhum jornal do Pará, ou alhures, noticiou a ocorrência amedrontadora. Alguns de nós não pudemos atravessar a ponte para participar de um evento cultural.

Será certamente, apoiados por fatos como esse, que alguns proprietários de terras amazônicas deram sua mensagem, nos termos de que “a propriedade é minha e eu faço com ela o que eu quiser, como quiser e quando quiser”. Mas ninguém esclarece como conquistaram seus imensos espaços inicialmente florestados. Sendo que, alguns outros, vivendo em diferentes áreas do cetro-sul brasileiro, quando perguntados sobre como enriqueceram tanto, esclarecem que foi com os “seus negócios na Amazônia” (…).

Ou sejam, através de loteamentos ilegais, venda de glebas para incautos em locais de difícil acesso, os quais ao fim de um certo tempo, são libertados para madeireiros contumazes. E, o fato mais infeliz é que ninguém procura novos conhecimentos para re-utilizar terras degradadas. Ou exigir dos governantes tecnologias adequadas para revitalizar os solos que perderam nutrientes e argilas, tornando-se dominadas por areias finas (siltizaçao).

Entre os muitos aspectos caóticos, derivados de alguns argumentos dos revisores do Código, destaca-se a frase que diz que se deve proteger a vegetação até sete metros e meio do rio. Uma redução de um fato que por si já estava muito errada, porém agora está reduzido genericamente a quase nada em relação aos grandes rios do pais. Imagine-se que para o rio Amazonas, a exigência protetora fosse apenas sete metros, enquanto para a grande maioria dos ribeirões e córregos também fosse aplicada a mesma exigência. Trata-se de desconhecimento entristecedor sobre a ordem de grandeza das redes hidrográficas do território intertropical brasileiro.

Na linguagem amazônica tradicional, o próprio povo já reconheceu fatos referentes à tipologia dos rios regionais. Para eles, ali existem, em ordem crescente: igarapés, riozinhos, rios e parás. Uma última divisão lógica e pragmática, que é aceita por todos os que conhecem a realidade da rede fluvial amazônica.

Por desconhecer tais fatos os relatores da revisão aplicam o espaço de sete metros da beira de todos os cursos d’água fluviais sem mesmo ter ido lá para conhecer o fantástico mosaico de rios do território regional.

Mas o pior é que as novas exigências do Código Florestal proposto têm um caráter de liberação excessiva e abusiva. Fala-se em sete metros e meio das florestas beiradeiras (ripario-biomas), e, depois em preservação da vegetação de eventuais e distantes cimeiras. Não podendo imaginar quanto espaço fica liberado para qualquer tipo de ocupação do espaço. Lamentável em termos de planejamento regional, de espaços rurais e silvestres. Lamentável em termos de generalizações forçadas por grupos de interesse (ruralistas).

Já se poderia prever que um dia os interessados em terras amazônicas iriam pressionar de novo pela modificação do percentual a ser preservado em cada uma das propriedades de terras na Amazônia. O argumento simplista merece uma crítica decisiva e radical. Para eles, se em regiões do centro-sul brasileiro a taxa de proteção interna da vegetação florestal é de 20%, porque na Amazônia a lei exige 80%. Mas ninguém tem a coragem de analisar o que aconteceu nos espaços ecológicos de São Paulo, Paraná, Santa Catarina, e Minas Gerais com o percentual de 20%. Nos planaltos interiores de São Paulo a somatória dos desmatamentos atingiu cenários de generalizada derruição. Nessas importantes áreas, dominadas por florestas e redutos de cerrados e campestres, somente o tombamento integrado da Serra do Mar, envolvendo as matas atlânticas, os solos e as aguadas da notável escarpa, foi capaz de resguardar os ecossistemas orográficos da acidentada região. O restante, nos “mares de morros” , colinas e várzeas do Médio Paraíba e do Planalto Paulistano, e pró-parte da Serra da Mantiqueira, sofreram uma derruição deplorável. É o que alguém no Brasil – falando de gente inteligente e bioética – não quer que se repita na Amazônia Brasileira, em um espaço de 4.200.000 km².

Os relatores do Código Florestal, falam em que as áreas muito desmatadas e degradadas poderiam ficar sujeitas a “(re)florestamento” por espécies homogêneas pensando em eucalipto e pinus. Uma prova de sua grande ignorância, pois não sabem a menor diferença entre reflorestamento e florestramento. Esse último, pretendido por eles, é um fato exclusivamente de interesse econômico empresarial, que infelizmente não pretende preservar biodiversidades.

Sendo que, eles procuram desconhecer que para áreas muito degradadas, foi feito um plano de (re) organização dos espaços remanescentes, sob o enfoque de revigorar a economia de pequenos e médios proprietários: Projeto FLORAM.

Os eucaliptólogos perdem éticos quando alugam espaços por trinta anos, de incautos proprietários, preferindo áreas dotadas ainda de solos tropicais férteis, do tipo dos oxissolos, e evitando as áreas degradadas de morros pelados reduzidas a trilhas de pisoteio, hipsométricas, semelhantes ao protótipo existente no Planalto do Alto Paraíba, em São Paulo. Ao arrendar terras de bisonhos proprietários, para uso em 30 anos, e sabendo que os donos da terra podem morrer quando se completar o prazo. Fato que cria um grande problema judicial para os herdeiros, sendo que ao fim de uma negociação as empresas cortam todas as árvores de eucaliptos ou pinos, deixando miríades de troncos no chão do espaço terrestre. Um cenário que impede a posterior reutilização das terras para atividades agrárias. Tudo isso deveria ser conhecido por aqueles que defendem ferozmente um Código Florestal liberalizante.

Por todas as razoes somos obrigados a criticar a persistente e repetitiva argumentação do deputado Aldo Rebelo, que conhecemos há muito tempo, e de quem sempre esperávamos o melhor, no momento somos obrigados a lembrar a ele que cada um de nós tem que pensar na sua biografia, e , sendo político, tem que honrar a história de seus partidos. Mormente, em relação aos partidos que se dizem de esquerda e jamais poderiam fazer projetos totalmente dirigidos para os interesses pessoais de latifundiários.

Insistimos que em qualquer revisão do Código Florestal vigente, deve-se enfocar as diretrizes através das grandes regiões naturais do Brasil, sobretudo domínios de natureza muito diferentes entre si, tais como a Amazônia, e suas extensíssimas florestas tropicais, e o Nordeste Seco, com seus diferentes tipos de caatingas. Tratam-se de duas regiões opósitas em relação à fisionomia e à ecologia, assim como em face das suas condições socioambientais.

Ao tomar partido pelos grandes domínios administrados técnica e cientificamente por órgãos do executivo federal, teríamos que conectar instituições específicas do governo brasileiro com instituições estaduais similares. Existem regiões como a Amazônia que envolve conexões com nove estados do Norte Brasileiro. Em relação ao Brasil Tropical Atlântico os órgãos do Governo Federal – IBAMA, IPHAN, FUNAI e INCRA – teriam que manter conexões com os diversos setores similares dos governos estaduais de norte a sul do Brasil. E assim por diante.

Enquanto o mundo inteiro repugna para a diminuição radical de emissão de CO2, o projeto de reforma proposto na Câmara Federal de revisão do Código Florestal defende um processo que significará uma onda de desmatamento e emissões incontroláveis de gás carbônico, fato observado por muitos críticos em diversos trabalhos e entrevistas.

Parece ser muito difícil para pessoas não iniciadas em cenários cartográficos perceber os efeitos de um desmatamento na Amazônia de até 80% das propriedades rurais silvestres. Em qualquer espaço do território amazônico, que vem sendo estabelecidas glebas com desmate de até 80%,haverá um mosaico caótico de áreas desmatadas e faixas inter-propriedades estreitas e mal preservadas. Nesse caso, as bordas dos restos de florestas, inter-glebas ficarão à mercê de corte de arvores dotadas de madeiras nobres. E além disso, a biodiversidade animal certamente será profundamente afetada.

Seria necessário que os pretensos reformuladores do Código Florestal lançassem sobre o papel os limites de glebas de 500 a milhares de quilômetros quadrados, e dentro de cada parcela das glebas colocasse indicações de 20% correspondente às florestas ditas preservadas.

E, observando o resultado desse mapeamento simulado, poderiam perceber que o caminho da devastação lenta e progressiva iria criar alguns quadros de devastação similares ao que já aconteceu nos confins das longas estradas e seus ramais, em áreas de quarteirões implantados para venda de lotes de 50 a 100 hectares, onde o arrasamento de florestas no interior de cada quarteirão foi total e inconseqüente.

AZIZ NACIB AB’SABER, geógrafo, é professor emérito da Faculdade de Filosofia, Letras e Ciências Humanas da USP e pesquisador do Instituto de Estudos Avançados da USP.

(da página do deputado federal Ivan Valente)

ESTHER VIVAS: WHO DECIDES WHAT WE EAT?

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BY  ESTHER VIVAS*

The increasing conversion of agriculture into a commodity industry is an undeniable reality today. The privatisation of natural resources, the policies of structural adjustment, the gradual disappearance of the peasantry and the industrialisation of the food systems have driven us to the current food crisis situation.

In this context, who is deciding what we eat? The answer is clear: a handful of multinationals of the agro-food industry, with the blessing of governments and international institutions, end up imposing its private interest above the collective needs. Due to this situation, our food security is seriously threatened.

The supposed worry of governments and institutions as the G8, the G20, the World Trade Organization, etc., regarding the rise of the basic food’s price and its impact in the more disadvantaged peoples, as they showed in the course of 2008 in international summits, has only shown its deep hypocrisy.

They take significant economic profits of the current food and agricultural model, using it as an imperialist instrument for political, economic and social control, towards the countries of the global South.

As pointed out by the international movement of La Vía Campesina, at the end of the FAO meeting in Rome in November 2009: “The absence of the heads of state of the G8 countries has been one of the key causes of the dismal failure of this summit. Concrete measures were not taken to eradicate hunger, to stop the speculation on food or to hold back the expansion of agrofuels”.

Likewise, commitments as those of the Global Partnership for Agriculture and Food Security and the Food Security Trust Fund of the World Bank, which have the explicit support of the G8 and the G20, also point this out, leaving our food supply, once again, at the hands of the market.

Yet, the reform of the Committee on World Food Security (CFS) of the FAO is, according to La Vía Campesina, a step forward to democratize the decision-making processes over agriculture and environment: “At least this workspace respects the basic rule of the democracy, which is the principle of “one country, one vote”, and it gives a new opportunity to the civil society”. However, we will still have to check the real impact of the CFS.

Monopolies

The agro-food chain is subjected, in its whole route, to a high business concentration.

Starting with the first stretch, the seeds, we can observe that ten of biggest companies (as Monsanto, Dupont, Syngenta, Bayer…), according to data from the Group ETC, control one half of its sales. Copyright laws, which give exclusive rights on seeds to these companies, have stimulated even more the business concentration of the sector and have eroded the peasant right to the maintenance of the indigenous seeds and the biodiversity.

The industry of seeds is intimately linked to that of pesticides. The biggest seed companies dominate also this other sector and very frequently the development and marketing of both products are made together.

Besides, in the industry of pesticides the monopoly is still superior and the ten biggest multinationals control 84% of the global market. This same dynamic is observed in the sector of the distribution of food and in that of the processing of drinks and foods. It is all about strategy, and it is bond to increase.

Big-scale retailing, just as other sectors, registers a great business concentration. In Europe, between 1987 and 2005, the market share of the ten biggest multinationals of big-scale retailing was 45% of the total and the chances are that they reach 75% in the next 10-15 years.

In countries such as a Sweden, three supermarket chains control around 95.1% of the market share; and in countries such as a Denmark, Belgium, Spanish State, France, Netherlands, Great Britain and Argentina, a handful of companies control between 60% and 45% of the market. Mega fusions are the usual dynamic. This monopoly and concentration enables a strong power to determine what we buy, the price of products, its origin, and how they have been elaborated.

Making a profit with the hunger

In the middle of the food crisis, the main multinational companies of the agro-food industry announced record figures of profit. Monsanto and Dupont, the main seed companies, declared a rise of its profits up to 44% and to 19% respectively in 2007 regarding the previous year.

The data of fertilizers companies pointed out the same: Potash Corp, Yara and Sinochem, saw their profits rise up to 72%, 44% and 95% respectively between 2007 and 2006.

Food processors as Nestlé also experienced a rise of its economic gains, as well as supermarkets such as Tesco, Carrefour and Wal-Mart, while millions of people in the world did not have access to food.

*Esther Vivas is a member of the Centre for Studies on Social Movements (CEMS) at Universitat Pompeu Fabra in Barcelona. She is co-coordinator of the books in Spanish “Supermarkets, No Thanks” and “Where is Fair Trade headed?”. She is also a member of the editorial board of Viento Sur (www.vientosur.info).


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Belo Monte no Fantástico: o desaparecimento dos especialistasEscrito por Rodolfo Salm/do Correio da Cidadania
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No dia 16 de abril, quatro dias antes do fictício leilão da hidrelétrica de Belo Monte, um produtor do Fantástico telefonou-me, marcando uma entrevista com a repórter Sônia Bridi para a semana seguinte. Assim, recebemos no feriado de Tiradentes a equipe do programa na Faculdade de Ciências Biológicas da UFPA, em Altamira, e gravamos à beira do rio Xingu. Temos aqui três representantes do Painel de Especialistas, que é um grupo de 40 cientistas de renomadas instituições de pesquisa (USP, UNICAMP, ITA, UNB, UFRJ, UFPA, UFPE, UFSC, INPA e Museu Goeldi, dentre outras) responsável pela leitura crítica do Estudo de Impacto Ambiental de Belo Monte, que atestou sua inviabilidade. Eu e o professor Hermes de Medeiros da Faculdade de Biologia esforçamo-nos ao máximo para falar à jornalista sobre os vários aspectos desta possível tragédia: as mentiras segundo as quais se trata de uma “energia limpa”; que produziria muita energia; que é viável economicamente; e que não destruiria o Xingu ou a Amazônia. 

Perguntado sobre o que Belo Monte precisaria para ser viável, respondi que um projeto de barrar o Xingu seria desastroso sob quaisquer circunstâncias e que esta obra, se levada a cabo, poderia resultar na destruição de metade da floresta Amazônica, num efeito dominó marcado pela profunda intensificação da força de todos os principais agentes de desmatamentos: a pecuária, os madeireiros, as invasões de florestas públicas e de terras indígenas etc. A jornalista nos adiantou que não haveria muito tempo disponível para nós na matéria que iria ao ar, que conseguira apenas cinco minutos para tratar do assunto e que ainda entrevistaria um representante do Consórcio Belo Monte, organização local que defende a construção da usina.

No domingo 25 de abril, o Fantástico, para minha decepção, além de não incluir na edição da reportagem nem uma frase nossa, com a exceção das falas dos índios, deu todo o espaço para a manifestação dos defensores da obra. E, pior, deixou truncada a única e isolada frase em referência ao Painel de Especialistas, possivelmente criando uma confusão para o telespectador médio e não sintonizado com a guerra que se trava em torno desta obra. Neste trecho, o responsável pelo projeto, Maurício Tolmasquim, garante “uma vazão que seja condizente com a manutenção da piscicultura, a manutenção da navegação, com a manutenção da vida das comunidades que vivem do rio”.

Trata-se de uma mentira. Mais uma da infindável série de mentiras disparadas sem constrangimento pelos proponentes da obra (tal como a maior de todas, de Lula, que afirmou em 22 de julho de 2009 durante reunião com importantes personalidades contrárias à obra, incluindo Dom Erwin, o bispo do Xingu, que Belo Monte não nos seria “empurrada goela abaixo”). Basta recordar as conclusões emitidas pela própria equipe de Licenciamento Ambiental do IBAMA, sobre a análise técnica do Estudo de Impacto Ambiental de Belo Monte:

“Ressalta-se que, tendo em vista o prazo estipulado pela presidência, esta equipe não concluiu sua análise a contento. Algumas questões não puderam ser analisadas na profundidade apropriada, dentre elas as questões indígenas e as contribuições das audiências públicas. O estudo sobre o hidrograma de consenso não apresenta informações que concluam acerca da manutenção da biodiversidade, a navegabilidade e as condições de vida das populações do trecho de vazão reduzida (que ocuparia grande parte da Volta Grande do Xingu, que teria a maior parte de seu fluxo de água desviado por canais colossais conduzindo-o às turbinas da hidrelétrica). A incerteza sobre o nível de estresse causado pela alternância de vazões não permite inferir a manutenção das espécies, principalmente as de importância sócio-econômica, a médio e longo prazo. Os impactos decorrentes do afluxo populacional não foram dimensionados a contento. Conseqüentemente, as medidas apresentadas, referentes à preparação da região para receber esse afluxo, não são suficientes e não definem claramente o papel dos agentes responsáveis por sua implementação. Há um grau de incerteza elevado acerca do prognóstico da qualidade da água, principalmente no reservatório dos canais”, lê-se em trechos do documento.

O pior é que a edição do Fantástico, refere-se rapidamente ao Painel de Especialistas sem explicar do que se trata nem citar os problemas para os quais alertamos, talvez por tê-lo eliminado de última hora: “O risco de destruição foi apontado por um painel de 40 cientistas”. Esta é uma afirmação forte, que pede algum detalhamento maior, além da imagem de algum desses cientistas. Afinal, temos representantes nossos e de praticamente todas as grandes universidades brasileiras! Mas ao invés disso o vídeo passa rapidamente à declaração enganosa de Maurício Tolmasquim. Assim, pode ter dado a impressão, ao telespectador desinformado (aquele que no começo da matéria perguntava se Belo Monte é um bar ou “alguma coisa ligada à moda”) que o engenheiro do governo é o representante da equipe de pesquisadores que cientificamente condena o projeto!

Em outro trecho da reportagem dizem: “Os Araras vivem bem na curva da Volta Grande do Xingu, esse pedaço do rio que vai ter a vazão controlada. Depois de construída a represa, o Xingu não vai ter nem cheia, nem seca. Vai correr sempre no mesmo nível. O que os Araras temem é que o rio seque, a água fique quente demais e mate os peixes, que são a fonte da vida na aldeia”. Na verdade, o mais grave não é tanto que quase 100 km do rio Xingu não teriam mais o ciclo de cheias e secas, mas que todo este trecho teria sua vazão extremamente reduzida. A vazão até poderia ser controlada sim (algo que nem poderíamos ter garantia, dada a seqüência infindável de mentiras acerca desta obra), mas em um nível extremamente baixo. E não são só os índios que temem que “a água fique quente demais e mate os peixes”. Quem afirma que isso aconteceria, se essa obra for levada adiante, são os pesquisadores. Que acrescentam também que as poças criadas no trecho de rio seco serão focos para a proliferação de pragas e doenças.

Apesar de quase toda a grande imprensa dar a construção da barragem como certa, não gostei do começo, quando, do alto da ilha Pimental, Sônia Bridi disse: “A barragem da usina de Belo Monte vai passar exatamente aqui”. Eu preferia algo como “é aqui que pretendem construir…”, pois não há nada de definitivo sobre Belo Monte, ainda mais por se tratar de um projeto caro, anti-econômico, destrutivo, conduzido com base na infração de diversas leis e no controle do Executivo sobre o Judiciário.

Além do mais, teremos as eleições presidenciais e, com relação ao leilão de Belo Monte, José Serra comentou: “Neste processo, houve tanta complicação ambiental e tanta falta de transparência que a gente sabe que vai haver problema. Dizia-se que era o capital privado, e a gente está vendo agora que é o governo. É uma coisa muito cara para você fazer de maneira atropelada”. Pra piorar, o governo entra com todo o financiamento, todo o risco, mas não terá nada do controle, nem da gestão, pois as empresas estatais participantes têm ligeiramente menos que 50% de participação na usina.

Sobre a sua visita à aldeia dos índios Xicrin do Bacajá (um ramo dos Kayapó), a jornalista observou que eles fazem “a dança da guerra, mas o ânimo que encontramos não foi o de guerreiros prontos para a batalha e sim o de um povo com medo e sem saber o que esperar do futuro”. Quando ela me falou a mesma coisa pessoalmente, disse-lhe que são os Kayapó do Alto Xingu, que são mais poderosos, numerosos e organizados que os Xicrin, que teriam mais condições de segurar essa barra e salvar o nosso país desta obra desastrosa. Até porque têm até mais experiência, já que em 1989 barraram a construção da mesma usina, então chamada Kararaô.

Ao longo da semana subseqüente, foi publicada, apenas no site do Fantástico na Internet, uma reportagem com parte do vídeo que fizemos (Especialista diz que destruição da Bacia do Xingu terá consequências no planeta). Sobre esta matéria complementar, que em parte corrige o estrago (apesar da audiência do site ser incomparavelmente menor que a do programa de TV), cabe também uma observação. Ao seu final, o apresentador Zeca Camargo concluí: “No Fantástico, o responsável pelo projeto tranqüilizou a população da volta grande do Xingu, mas a discussão continua”.

Sim, a discussão continua, talvez não tanto no Fantástico, que tem quase todo o seu tempo voltado para assuntos “mais importantes”. Mas a população da Volta Grande do Xingu não ficou nem um mililitro mais tranqüila, porque tem pavor da idéia de seu rio, sagrado, magnífico, secar. E não é boba nem desinformada, portanto, não se engana com a conversa mentirosa e já conhecida do presidente da Empresa de Pesquisa Energética.

Em favor do Fantástico, podemos dizer o programa conseguiu fazer em parte o que somos incapazes de fazer: colocar para a população, como um todo, o outro lado, os índios e as comunidades. Um programa popular, falando de seus medos, do impacto da usina em suas vidas. Toda a situação em torno de Belo Monte é tão absurda que mesmo uma reportagem falha ainda assim termina servindo-nos bastante.

Rodolfo Salm, PhD em Ciências Ambientais pela Universidade de East Anglia, é professor da Universidade Federal do Pará.

SPILL MAY BE SPREADING: TAR BALLS WASH UP IN THE FLORIDA KEYS

Jeremy Hance
mongabay.com
May 18, 2010

Florida had an unwelcome visitor today as tar balls washed on shore at Fort Zachary State Park in Key West, reports Reuters. Local officials fear the tar balls—small blobs of oil—originated from the Gulf oil spill caused after the Deepwater Horizon offshore oil rig run by BP exploded, killing eleven. If tests determine that tar balls originated from the spill it would confirm that leaking oil is being carried by an ocean current, known as the Loop Current, from the spill site to Florida’s coast.

Besides Florida’s delicate coastal ecosystem and its tourism industry, biologists are deeply worried that the oil could reach coral reefs, already stressed by ocean acidification and other forms of pollutions.

The Coast Guard will use a helicopter to search the area for any additional signs of pollution. Indeed, if the oil spill reaches Florida, experts say the Loop Current could carry it all the way to America’s East Coast.

In the meantime, BP has had some success in siphoning off oil from the leak using a narrow tube. While the company says it is currently siphoning some 2,000 barrels a day from the spill, the solution is only temporary.

Previously, officials have estimated that the spill is releasing approximately 5,000 barrels of oil a day into the Gulf of Mexico. However, scientists looking at video of the gushing oil over a mile deep in the gulf, say that the spill could be far larger than what BP and others have admitted publicly (BP initially estimated the spill at 1,000 barrels a day).

Richard Harris from NPR estimated 70,000 barrels a day—over ten times BP’s estimate. If this estimate turns out to be accurate, the oil spill in the Gulf would make Exxon Valdez appear tiny: every four days as much oil would be entering the ecosystem as did during the whole Exxon Valdez disaster. To date, oil has been spilling for 29 days or, according to Harris’s estimate, 7 Exxon Valdezes.

However, the video released by BP is short and at this point no one knows for certain just how much oil is spewing into the gulf even with BP’s efforts to stem the spill.

The US consumes more oil than any other country in the world. In 2007 the US consumed over 20 million barrels of oil every day: nearly three times as much as the number two consumer in the world, China. For decades the US has focused on producing more oil over increased efficiency, lowering consumption, or focusing on other energy sources.

Educação Ambiental e Gestão Pública em Castanhal




Theodomiro Gama Júnior

por Theodomiro Gama Júnior
foto Mácio Ferreira/ufpa/beiradorio

A cidade de Castanhal, localizada no nordeste do Estado do Pará, é privilegiada e especial, dito em toda sua plenitude. Distante 65 km da capital deste Estado, a cidade de Belém, essas duas cidades já estiveram, um dia, interligadas pela estrada de ferro conhecida como Belém-Bragança. Quem vem de Belém para Castanhal, hoje, infelizmente, não mais de trem, contemplando as belíssimas paisagens geográficas e magníficos igarapés e rios, na direção de Oeste para Leste, observa algumas formas de relevo que estão desenhadas na superfície do terreno.

De Belém até Benevides, alternam-se planos longos e vales suaves. De Benevides até Americano,  observam-se pequenos morros e colinas, que se intercalam com vales mais acentuados. Já de Americano até Castanhal, mais precisamente até o Rio Apeú, repetem-se, novamente, os planos longos e vales suaves, porém com uma altitude de mais de 50m acima do nível do mar. Enquanto em Belém, essa altitude não ultrapassa 20m, chegando até dois metros acima desse mesmo nível de referência, como acontece no Campus do Guamá, da Universidade Federal do Pará. Do Rio Apeú em diante, são mais frequentes os morros e as colinas, com cotas topográficas de até 70 m de altitude.

Essas formas de relevo e outros indicativos geológicos informam que esses morros e colinas, alternados com vales íngremes, foram – há mais de dois bilhões de anos – regiões do fundo do mar, semelhante ao que ocorre hoje no meio dos oceanos do planeta Terra. Em outras palavras, não somente as regiões de Benevides e Americano, mas também de Castanhal já foram ambientes oceânicos, logo, não é por nada que as melhores fontes naturais de águas subterrâneas estejam localizadas em tais municípios.

Com relação à degradação do meio ambiente, o município de Castanhal não difere em nada do que está acontecendo em todo o Brasil e no mundo. Nas residências e indústrias já estabelecidas nesse município e nas recentes invasões urbanas e rurais, o que se observa é o desmatamento desenfreado, o aumento na produção de lixo não reciclado e a contaminação dos lençóis freáticos pelo despejo de suas águas servidas.

Todos esses graves problemas ambientais são de conhecimento tanto da população, quanto do poder público, porém quase nada se faz para minimizá-los. Passados quase dez anos do século XXI, o município de Castanhal ainda não tem a sua Secretaria do Meio Ambiente, tão necessária para regulamentar e minimizar esses graves passivos ambientais.

 

Portanto, considerando-se que o município de Castanhal faz parte desse ambiente geológico do fundo do mar, precisamos voltar todas as ações de gestão pública para a preservação da natureza dessa região do nordeste paraense. Nesse sentido, essas ações deverão estar comprometidas com a preservação do meio ambiente, tais como: reflorestamento das matas ciliares, despoluição das águas servidas, coleta seletiva e reciclagem do lixo, educação ambiental nas escolas, entre outras. Dessa maneira, tais iniciativas irão agregar valores de qualidade de vida para a população de Castanhal e serão bons exemplos de como devemos tratar a região amazônica e sua gente.
Theodomiro Gama Júnior é doutor em Geologia e Geoquímica pela UFPA, professor da Faculdade de Pedagogia no Campus de Castanhal.

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BP Had Other Problems in Years Leading to Gulf Spill

by Abrahm Lustgarten, ProPublica – April 29, 2010 11:01 pm EDT
A boat makes its way through crude oil that has leaked from the Deepwater Horizon wellhead in the Gulf of Mexico on April 28, 2010, near New Orleans.  (Chris Graythen/Getty Images)
A boat makes its way through crude oil that has leaked from the Deepwater Horizon wellhead in the Gulf of Mexico on April 28, 2010, near New Orleans. (Chris Graythen/Getty Images)

BP, the global oil giant responsible for the fast-spreading spill in the Gulf of Mexico that will soon make landfall, is no stranger to major accidents.

In fact, the company has found itself at the center of several of the nation’s worst oil and gas–related disasters in the last five years.

In March 2005, a massive explosion ripped through a tower at BP’s refinery in Texas City, Texas, killing 15 workers and injuring 170 others. Investigators later determined that the company had ignored its own protocols on operating the tower, which was filled with gasoline, and that a warning system had been disabled.

Are you a Gulf Coast resident? Do you have direct experience as a laborer, consultant, or contractor on offshore oil rigs? Or insight into how safety and emergency response decisions are made and implemented?

The company pleaded guilty to federal felony charges and was fined more than $50 million by the U.S. Environmental Protection Agency.

Almost a year after the refinery explosion, technicians discovered that some 4,800 barrels of oil had spread into the Alaskan snow through a tiny hole in the company’s pipeline in Prudhoe Bay. BP had been warned [1] to check the pipeline in 2002, but hadn’t, according to a report in Fortune. When it did inspect it, four years later, it found that a six-mile length of pipeline was corroded. The company temporarily shut down its operations in Prudhoe Bay, causing one of the largest disruptions in U.S. oil supply in recent history.

BP faced $12 million in fines for a misdemeanor violation of the federal Water Pollution Control Act. A congressional committee determined that BP had ignored opportunities to prevent the spill and that “draconian” cost-saving measures had led to shortcuts in its operation.

Other problems followed. There were more spills in Alaska. And BP was charged with manipulating the market price of propane. In that case, it settled with the U.S. Department of Justice and agreed to pay more than $300 million in fines.

At each step along the way, the company’s executives were contrite.

“This was a preventable incident. … It should be seen as a process failure, a cultural failure and a management failure,” John Mogford, then BP’s senior group vice president for safety and operations, said in an April 2006 speech about the lessons learned in Texas City. “It’s not an easy story to tell. BP doesn’t come out of it well.”

In a 2006 interview with this reporter after the Prudhoe Bay spill, published in Fortune [2], BP’s chief executive of American operations, Robert Malone, said, “There is no doubt in my mind, what happened may not have broken the law, but it broke our values.”

Malone insisted at the time that there was no pattern of mismanagement that increased environmental risk.

“I cannot draw a systemic problem in BP America,” he said. “What I’ve seen is refineries and facilities and plants that are operating to the highest level of safety and integrity standards.”

Nonetheless, Malone, who spent three decades at BP and was promoted to the CEO of BP America shortly after the Texas refinery blast, promised to increase scrutiny over BP’s operations and invest in environmental and safety measures.

He told Congress that it was imperative BP management learn from its mistakes.

“The public’s faith has been tested recently,” he said. “We have fallen short of the high standards we hold for ourselves and the expectations that others have for us.”

Time will tell whether the accident that killed 11 workers and sent the Transocean Deepwater Horizon drilling rig — a $500 million platform as wide as a football field — floating to the bottom of the Gulf of Mexico was simply an accident or something else.

Malone, who retired last year, declined to comment for this article. A spokesman for BP was not available for comment.

Families of workers who died in the accident have already filed lawsuits accusing BP of negligence. Congress, as well as the Minerals and Management Service, the federal agency that regulates drilling in the Gulf, were already separately investigating allegations that BP has failed to keep proper documents about how to perform an emergency shutdown [3] of the Atlantis, another Gulf oil platform and one of the largest in the world.

There are also indications that BP and Transocean, the owner of the Deepwater Horizon rig that burned and sank, could have used backup safety gear [4] — a remote acoustic switch that would stanch the flow of oil from a leaking well 5,000 feet underwater — to prevent the massive spill now floating like a slow-motion train wreck toward the Mississippi and Louisiana coastline. The switch isn’t required under U.S. law, but is well-known in the industry and mandated in other parts of the world where BP operates.

In the year before the accident, BP once again aggressively cut costs. A reorganization stripped 5,000 jobs from its payroll, saving BP more than $4 billion in operating costs, according to a report sent to ProPublica by Fadel Gheit, an investment analyst for Oppenheimer.

On April 27, as the U.S. Coast Guard worked with BP engineers to guide remote control submarines nearly a mile underwater in a futile effort to close a shut-off valve, BP told investors that its quarterly earnings were up more than 100 percent over the last year, beating expectations by a large margin. After underperforming its competition throughout the last decade, Gheit wrote, BP was the only major oil company to perform better than the S&P 500 last year.

Write to Abrahm Lustgarten at propublica

O Chile e a reconstrução das cidades

Da análise da tragédia que ocorreu recentemente no Chile, país com históricas ligações com o Brasil e membro do Mercosul, ficam duas grandes indagações: a primeira é como o terremoto afetará a economia e sociedade chilena no futuro próximo; e a segunda, como as instituições internacionais podem se preparar de forma mais eficiente para a mobilização de recursos necessários em catástrofes naturais dessa proporção, e para a reconstrução econômica desses países, pois essas catástrofes são também um forte fator de retrocesso no nível de desenvolvimento e qualidade de vida das populações.O Chile está com uma nova Presidência. Há um forte componente de solidariedade interna e convergência em torno de ações prioritárias para o país. As instituições chilenas da fase pós-Pinochet são sólidas e a estrutura do governo geralmente bem organizada, principalmente se comparada a outros países da América Latina. Mas não há dúvida de que as perdas em infraestrutura, redirecionamento de investimentos e de capital humano afetarão os rumos do país na próxima década, principalmente o seu desempenho econômico.Quando do grande terremoto chileno de maio de 1960, que atingiu 9,5 pontos na escala Richter, cidades como Concepción foram igualmente impactadas, com um total de 6 mil mortos e 2 milhões de feridos em todo o Chile. Na ocasião, os investimentos necessários para a reconstrução da infraestrutura do país foram calculados, se atualizados em valores de hoje, entre US$ 3 bilhões e US$ 6 bilhões. A própria Copa do Mundo de 1962 foi, inclusive, realizada sob o espírito de “reconstrução”. A economia chilena passou a recuperar-se apenas em meados da década de 70. Durante a década de 60 o cotidiano e a economia foram seriamente afetados pelas consequências do terremoto.Mesmo que na gestão de crise e de informações à população tenham ocorrido falhas graves, o total de mortos e feridos em 2010 foi bastante inferior à tragédia de quase 50 anos atrás, em parte devido à preparação preexistente e maior resistência das construções. As cidades chilenas deverão buscar uma reconstrução baseada no que há de tecnologicamente mais moderno na prevenção das consequências de novos abalos sísmicos, o que envolverá forte cooperação internacional e investimentos estruturais. A maior complexidade econômica e tecnológica da sociedade chilena demandará investimentos possivelmente superiores aos de 1960. Onde e como os países do Mercosul, por exemplo, pretendem e podem efetivamente colaborar nesse esforço?Terremotos, como no Chile e no Haiti, tsunamis, grandes enchentes são tragédias com consequências locais e globais e desafiam as instituições mundiais sobre como preveni-las e remediá-las. Em um mundo que luta contra a pobreza e que trava o desafio diário da sustentabilidade e segurança climática, os mecanismos de financiamento e seguro “coletivo” também devem ser repensados e ampliados, para que as ações de resgate e assistência ganhem agilidade e transparência e haja um instrumento eficiente e transparente de financiamento da reconstrução e das condições de estrutura e prevenção dos países afetados.Artigo originalmente publicado no Jornal do Brasil.

Gustavo Grisa
é sócio-diretor da Agência Futuro-Inteligência & Cidades.

Gustavo Grisa

IRONIA, POUCO CASO E INTERESSES

foto: kayapo

acampados contra

a barragem

Ao mesmo tempo em que a Eletrobrás anuncia a abertura de uma das comportas de Tucuruí, inundando áreas situadas abaixo da represa, o ministro Carlos Minc do Meio Ambiente anuncia a concessão de licença ambiental para a hidrelétrica de Belo Monte no rio Xingu.

Belo Monte vem para juntar-se à série de atentados ao meio ambiente perpetrados pelo governo Lula, pelos quais as gerações futuras hão de lamentar-se.

Jirau e Santo Antonio, no rio Madeira, canalão do São Francisco, impropriamente chamado de “transposição”, a ampliação da fronteira da cana de açúcar em Mato Grosso, permitindo que ela se expanda no santuário ecológico do pantanal, modificação do Código Florestal, nitidamente para alforriar canavieiros e junte-se agora Belo Monte e o Brasil consagra-se como o paraíso das empreiteiras e dos canavieiros.

A construção de três multibilionárias hidrelétricas é realmente necessária neste momento? Ou atenderia apenas interesses de empreiteiras, que pouco a pouco estão infiltrando-se e dominando a administração pública, colocando-a a serviços dos seus interesses.

Haja vista a compra da Quattor pela Braskem (Odebretch/Petrobras), concedendo à empreiteira o monopólio da indústria química do petróleo, a autorização para que a Camargo Correia crie uma super-elétrica que vai deter 35% do mercado elétrico nacional e a desconhecida Delta, que cresceu apenas 2000% sob o governo Lula.

O sensível campo da energia deveria estar sob quarentena há muito tempo, a ponto de não se permitir aventuras tipo Belo Monte, Jirau e Santo Antonio, pois há em todo país, desde o tempo de FHC, quase meia centena de termelétricas acopladas às usinas de açúcar e álcool, que graças à “capacidade instalada” custam aos cofres públicos milhões de reais e não fornecem um watt para uso de terceiros, só beneficiando diretamente os canavieiros, que tem no presidente Lula o padrinho que os acoberta.

Lula, que vai deixando pelo caminho minas e armadilhas para deixar para seu sucessor, seja lá quem for, um país ingovernável, refém das empreiteiras e dos canavieiros, que reinarão soberanos.

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